Los activistas reclamaron que se aumente la presión sobre el Gobierno sudanés, para que cese la violencia contra su propia población y facilite el despliegue de cascos azules, dijeron a la salida del encuentro celebrado a puerta cerrada.
'Estos cinco años representan el fracaso de este órgano en responder con eficacia a las necesidades de una población en peligro', consideró Farrow.
La actriz dijo que la comunidad internacional debería sentirse 'avergonzada' por permitir que el conflicto de Darfur se prolongue indefinidamente pese a las decenas de resoluciones y declaraciones adoptadas en la ONU para detenerlo.
Los activistas participaron en la reunión del Consejo de Seguridad invitados por EE.UU., que aprovechó su presidencia de turno del órgano durante el mes de junio para dar una mayor relevancia en la ONU a la situación en esa región de África.
El enviado especial de EE.UU. para Sudán, Richard Williamson, dijo que la intención del encuentro fue darles la oportunidad a los diplomáticos del Consejo de Seguridad de escuchar 'la perspectiva' de las ONG que conocen de primera mano la situación sobre el terreno.
'Si seguimos haciendo lo que hemos hecho, este genocidio a cámara lenta seguirá produciéndose', apuntó.
Williamson lamentó la debilidad de la misión de paz conjunta de la ONU y la Unión Africana (UNAMID), que cinco meses después del inicio de su despliegue se ha visto impotente para mejorar la situación de seguridad en la zona.
La fuerza internacional solamente cuenta con unos 9.000 de los 27.000 efectivos que autoriza su mandato y carece de los medios de transporte necesarios para patrullar una región tan extensa como Francia.
El diplomático estadounidense recordó que Washington ha invertido 100 millones de dólares para entrenar a los nuevos cascos azules africanos destinados a Darfur, pero que su despliegue se ve obstaculizado por la incapacidad logística de Naciones Unidas de absorber a nuevos contingentes.
Los dos principales responsables de la actual situación son la intransigencia del Gobierno de Sudán y la protección que recibe de China, su socio económico, aseguraron los activistas.
'Sudán no podría seguir adelante con lo que está haciendo si no fuera por el apoyo de un país importante, y ese país es China', afirmó Farrow, que viajó en nueve ocasiones a la zona.
Los activistas señalaron que el Consejo tiene que hacer cumplir sus disposiciones respecto al despliegue de UNAMID, el procesamiento de criminales de guerra en la Corte Penal Internacional (CPI) y la facilitación de ayuda humanitaria a los más de 2 millones de desplazados por el conflicto.
En su intervención ante los embajadores, Farrow se preguntó por cuánto tiempo el Consejo de Seguridad se dejará 'manipular' por Jartum, según una copia entregada a la prensa.
'Ya le han fallado a las 300.000 personas que han muerto sin necesidad en Darfur y le están fallando a los millones de civiles que luchan por sobrevivir en los miserables campamentos de Darfur, Chad y la República Centroafricana, así como a los principios y los ideales que representa este órgano', aseguró la actriz.
El conflicto en la región sudanesa sigue sin visos de solucionarse, tras la negativa de algunos grupos rebeldes y las fuerzas de seguridad sudanesas a renunciar a la violencia.
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